Más allá de la incredulidad o del desconcierto, la Escuela de Verano está de nuevo en pie. En julio nos volvemos a encontrar. La reiniciamos el curso pasado en La Laguna y recogimos ilusión, tradición y compromiso. Además, es lógico, nació en el año 78 para cubrir el enorme vacío pedagógico que había dejado la dictadura. Son otros tiempos, pero hay quienes quieren volver a ese pasado y necesitamos detenerlos, y buscar optimismo y energía para recuperar la alternativa de una escuela de tod@s y para tod@s.
Tenemos mucho que compartir. En los Colegios, Institutos y Universidades canarias se está avanzando, innovando, ... y con frecuencia queda encerrado ese esfuerzo en el aula, en el ordenador o en el progreso individual de nuestro alumnado. Es imprescindible que esas experiencias se conozcan, se extiendan, se difundan. Las demandamos tod@s, pero quienes las crean, quienes innovan, también necesitan exponer y reflexionar para sentirse orgullosos reforzados. En la soledad, el camino es más duro, lento y vulnerable.
La Escuela de Verano es la gran oportunidad para afianzar los avances y coger impulso para los momentos que vienen. La escuela pública, de la que nos sentimos orgullos@s, necesita espacios de encuentro, de intercambio y de reflexión. Del 2 al 5 de julio en el IES "Felo Monzón" de Tafia, en Gran Canaria, nos vamos a reunir varios centenares de compañeras y compañeros para conocer experiencias de innovación, en todas las áreas y etapas. No exageramos si decimos que se trata de una edición trascendente porque la presión contra la escuela pública no había sido tan fuerte durante los últimos cuarenta años.
Tenemos derechos a sentir orgullo de ser escuela pública que construimos entre todas y todos. No es un ejercicio de autoafirmación que nace de la debilidad, al contrario, es la expresión colectiva de unas convicciones. Nos contagiaremos del empuje y de las energías de cientos de escuelas e institutos canarios que se están generando y se multiplicarán al enlazarlas y conectarlas.
Nos sentimos orgullos@s de participar en un proyecto social colectivo, como es la escuela pública canaria. Siempre nos caracterizó la innovación, pero en estos momentos queremos y debemos reforzar nuestra condición de escuela pública. Sentimos que recorte a recorte desnaturalizan la escuela de tod@s. Cuando se pierden recursos, oportunidades, derechos, docentes, participación, perdemos todas y todos; especialmente nuestro alumnado con peores condiciones.
La Escuela de Verano del 2013 tiene que ser la de la buena suerte. La que contribuya al cambio del signo de los tiempos educativos. Será la ocasión de recargar nuestros proyectos y expresar a la sociedad y a las administraciones que hay una comunidad educativa que no se rinde, convencida de que debatir, crear, reflexionar y proponer es ganar la apuesta por una escuela y una sociedad más democrática.
En julio nos encontramos en nuestro Tagoror de siempre, bajo el árbol de la sabiduría.
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